-
-
-
Tocando su manto
porque ella pensaba: “Si solo toco su manto, seré sanada”.(Marcos 5:28) Esa mujer, que llevaba doce años sufriendo una enfermedad incurable, encontró en Jesús su última esperanza. Ya no tenía fuerzas, ni prestigio, ni siquiera la libertad de acercarse a la gente debido a su condición. Pero tenía algo que a muchos, incluso con salud…
-
-
-
-
-
-
-
End of content
End of content

