Recibiendo un corazón nuevo
¿Con qué frecuencia sentimos que nuestro corazón se endurece con el tiempo? Las decepciones de la vida, los pecados recurrentes, las heridas sin resolver y la rutina pueden volvernos insensibles a la voz de Dios. Pero el Señor, en su infinita misericordia, no nos deja en esa condición. Él nos promete algo extraordinario: un corazón…

